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Usar el iPhone para hacer fotos saca de nuevo el eterno debate sobre lo importante que es el equipo para un fotógrafo. No me quiero meter mucho en este fregado, pero en líneas generales os diré cuál es mi planteamiento.
El equipo es importante, sí, pero sólo si se convierte en una herramienta útil, y sólo cuando ayuda a un talento que hay detrás. Me explico: No siempre todas las fotos que surgen exigen de una calidad técnica impecable ni de un equipo fotográfico del copón. No siempre importa el “cómo se hizo”, sino que a veces con un “qué estoy contando” es más que suficiente. Un ejemplo práctico: ¿tus abuelos necesitan una 5D para las fotos de su viaje a Benidorm con los amigos? ¿Compensa una réflex que llevas siempre en automático? ¿De verdad necesitas una cámara de 25 Megapíxeles para imprimir 3 fotos al año de 10X15? Seamos razonables.
Hace tiempo que sigo a Aaron Nace; le conocí por sus fotografías primero (era un asiduo de la página de Explore de Flickr), y aunque después se hizo más famoso en la red por su relación a distancia con la también fotógrafa Rosie Hardy (él estaba en USA y ella en Inglaterra, pero se hacían fotos “juntos”. Cosas como ésta). Después de su ruptura y después de un corto período de tiempo, Aaron se reinventó y encontró la que creo que es su mejor faceta: la de profesor. Y comencé a verle en PHlearn, un sitio alucinante del que hoy quiero hablaros.

Cuanto más navego por la red, más cosas aprendo y entre ellas, que la gente hace cosas alucinantes.
Hoy quiero hablaros del artista Jon Rafman, un canadiense (o americano residente en Canadá, no lo sé con certeza), que hace prácticamente de todo y todo distinto. La razón por la que lo traigo hoy aquí es porque se está dedicando poquito a poco a completar un proyecto alucinante al que ha llamado 9 Eyes.

Hace tiempo, navegando por la red descubrí una referencia a esta página y desde entonces la sigo con devoción.

Se trata del blog MY DAGUERREOTYPE BOYFRIEND, donde algún cachondo/a se ha decidido a postear imágenes del siglo pasado en las que aparezca algún macizorro. Claro, esto va en gustos, y no todos son el tipo apuesto que tenemos en mente cuando hablamos de macizos, pero os sorprendería ver cuánto tío bueno ha habido y nos hemos perdido! XD
[Uf, qué horror. La penúltima entrada es del verano!!! Lo siento mucho, de verdad, pero no saco tiempo de ningún sitio! Compensémoslo rápidamente, eh? XD]
Hace unos días se ha celebrado el Día Mundial contra el Cáncer de Mama y no sé si por ésa razón o si fue antes (no recuerdo la fuente), cuando encontré en la Web The SCAR PROYECT.

Con el lema “El cáncer de mama no es un lazo rosa“, el proyecto nos ofrece otra forma de ver la enfermedad, que creo que hace mucho más por ella que los miles de lazos que vemos por las calles ese día. Este proyecto lo componen 100 fotos de mujeres, todas menores de 40 años (la más joven tiene tan solo 18), que han tenido cáncer de mama y a las que han tenido que extirparles uno o los dos pechos. Las fotos, como veréis, son alucinantes, algunas muy duras, pero transmiten tantísima fuerza, que personalmente hay veces que cuando las miro se me olvidan las cicatrices.
Siguiendo con la explicación de cómo trabajo, hoy quería hablaros de dos aspectos súper importantes también: cómo edito las imágenes, y cómo las organizo dentro de los discos duros y en los programas de gestión fotográfica.

Como pasaba en el post anterior, lo que os voy a contar es fruto de unas dos millones de reestructuraciones en el sistema de trabajo a lo largo de varios años. No digo que sea la mejor forma de hacer las cosas, pero desde luego es la que mejor se adapta a mis necesidades. Cualquier sistema, en cualquier caso, exige siempre cierta disciplina y rutina que no debería romperse nunca. Si trabajamos con volúmenes de fotos importantes (ya desde más de 200 fotos al mes para mí es medianamente importante), tenemos que ser cuidadosos con respetar el orden que establezcamos, porque romper la rutina nos hará trabajar el doble el día que nos pongamos a ello.
Una de las cosas que más me ha costado con la fotografía es llegar a un sistema de trabajo cómodo, que me permita ir rápido en la tediosa tarea de descargar, almacenar y tratar las imágenes. No es nada fácil y hay mil formas de hacerlo y verlo, y encontrar tu propio sistema lleva mucho tiempo, pero yo quería hablaros de mi forma de trabajar en iNONI por si ayudara a alguien.

Lo he dividido en dos partes: descarga y almacenamiento (hoy) y tratamiento y etiquetas. Lo divido porque no me apetece nada soltaros un pestiñazo de impresión. Es que yo os quiero… de verdad.
Bien, allá que vamos!:

Desde que anuncié mi descanso de Flickr, he pasado muchas horas mirando otros portales donde colgar mi trabajo. Sabía lo que quería, pero no si existía. Y sí, lo he encontrado. Se llama 500px.
Esta Web nació hace ya tiempo, en 2003, pero no ha tenido esta estructura ni este diseño hasta casi 2009. Nació de la mano de dos canadienses aficionados la fotografía, Ian Sobolev y Oleg Gutsol, que crearon una página más parecida a un foro de fotografía que a otra cosa. Tenía dos normas muy sencillas: colgabas una foto para hacer una review de ella, y sólo podía tener como máximo 500px, que era la medida con mayor calidad que admitían entonces los monitores.
Estos días, y casi por casualidad, he estado cotilleando la obra de un fotógrafo alemán llamado Thomas Struth, quien estos días expone su obra en Londres. Me encanta su trabajo, porque algunas cosas son una idea que también me gusta mucho hacer a mí (evidentemente, con mucho peor resultado y en pequeñito), y me gustaría hablaros un poco de él.

Tirando de Wikipedia, decir que Thomas Struth (que nació en 1954 en Alemania), es uno de los fotógrafos más expuestos de su país, y está especializado en grandes paisajes urbanos, retratos de familia y (atención) junglas asiáticas. La vida profesional resumida así, da hasta miedo, no me digas. Pero es cierto.
Pocos fotógrafos tienen una especialización tan clara como Struth; es casi como si se obsesionara con un tema, lo estrujara hasta sacarle el máximo partido y luego se dedicara a otra cosa… Así, en el comienzo de su carrera, se dedicó por completo al paisaje urbano; a mediados de los ochenta comenzó a hacer retratos de familias e individuos en blanco y negro; a principios de 2000, la vida en los museos (mi favorita) y por último, por los paisajes selváticos.
El motivo por el que lo traigo yo a iNONI es por dos de sus especialidades: el paisaje urbano, y la vida en museos, que ha elevado a casi a obra maestra con dos elementos claves: la composición, y el tamaño.

En 2008 la cantante británica Adele sacó su primer disco, llamado 19. Me alucinó. Pasó, si no me equivoco, un poco desapercibido en nuestro país, pero entró a formar parte de mi lista de discos favoritos. Ahora que ha sacado 21, su segundo álbum, la oigo en todas partes. Me alegro mucho por ella, aunque no tanto por mí (esto de la masificación me gusta mucho menos, soy así de rarita).
El caso es que no se puede negar su inmenso talento, su voz potente, que a veces parece de Ella Fitzgerald, y luego saca una fuerza que te deja los pelos como escarpias.
Hoy quiero traeros el primer single de este disco, Rolling in the deep, que me tiene enamorada. Una percusión bestial, una voz que te deja sin palabras, llena de matices, en fin… que me gusta mucho la música y su video, que es una joyita de fotografía que seguro que os gusta también. Como siempre, el link a la canción en este enlace y dentro del post, la letra y el vídeo.
Más info: Su Web y Su Myspace
Escuchar Rolling in the deep

¿Qué decíais...?