You are currently browsing the tag archive for the ‘Opinión’ tag.
Hace ya meses que decidí no renovar mi suscripción PRO en Flickr, por dos razones fundamentalmente: la primera, que no hago ni subo tantas fotos como antes, y la segunda, que gracias a su nefasto sistema de trabajo, he empezado a colgar las fotos en otro sitio. De esta forma pretendía poco a poco ir eliminando mi perfil en Flickr. Total, que he dejado pasar el tiempo y no he renovado la suscripción en Octubre.

Cuál no es mi sorpresa cuando entro esta mañana y me encuentro este mensaje:
¿¿¿¿PERDONA????
Para empezar:
Siguiendo con la explicación de cómo trabajo, hoy quería hablaros de dos aspectos súper importantes también: cómo edito las imágenes, y cómo las organizo dentro de los discos duros y en los programas de gestión fotográfica.

Como pasaba en el post anterior, lo que os voy a contar es fruto de unas dos millones de reestructuraciones en el sistema de trabajo a lo largo de varios años. No digo que sea la mejor forma de hacer las cosas, pero desde luego es la que mejor se adapta a mis necesidades. Cualquier sistema, en cualquier caso, exige siempre cierta disciplina y rutina que no debería romperse nunca. Si trabajamos con volúmenes de fotos importantes (ya desde más de 200 fotos al mes para mí es medianamente importante), tenemos que ser cuidadosos con respetar el orden que establezcamos, porque romper la rutina nos hará trabajar el doble el día que nos pongamos a ello.
Una de las cosas que más me ha costado con la fotografía es llegar a un sistema de trabajo cómodo, que me permita ir rápido en la tediosa tarea de descargar, almacenar y tratar las imágenes. No es nada fácil y hay mil formas de hacerlo y verlo, y encontrar tu propio sistema lleva mucho tiempo, pero yo quería hablaros de mi forma de trabajar en iNONI por si ayudara a alguien.

Lo he dividido en dos partes: descarga y almacenamiento (hoy) y tratamiento y etiquetas. Lo divido porque no me apetece nada soltaros un pestiñazo de impresión. Es que yo os quiero… de verdad.
Bien, allá que vamos!:

Desde que anuncié mi descanso de Flickr, he pasado muchas horas mirando otros portales donde colgar mi trabajo. Sabía lo que quería, pero no si existía. Y sí, lo he encontrado. Se llama 500px.
Esta Web nació hace ya tiempo, en 2003, pero no ha tenido esta estructura ni este diseño hasta casi 2009. Nació de la mano de dos canadienses aficionados la fotografía, Ian Sobolev y Oleg Gutsol, que crearon una página más parecida a un foro de fotografía que a otra cosa. Tenía dos normas muy sencillas: colgabas una foto para hacer una review de ella, y sólo podía tener como máximo 500px, que era la medida con mayor calidad que admitían entonces los monitores.
Estos días, y casi por casualidad, he estado cotilleando la obra de un fotógrafo alemán llamado Thomas Struth, quien estos días expone su obra en Londres. Me encanta su trabajo, porque algunas cosas son una idea que también me gusta mucho hacer a mí (evidentemente, con mucho peor resultado y en pequeñito), y me gustaría hablaros un poco de él.

Tirando de Wikipedia, decir que Thomas Struth (que nació en 1954 en Alemania), es uno de los fotógrafos más expuestos de su país, y está especializado en grandes paisajes urbanos, retratos de familia y (atención) junglas asiáticas. La vida profesional resumida así, da hasta miedo, no me digas. Pero es cierto.
Pocos fotógrafos tienen una especialización tan clara como Struth; es casi como si se obsesionara con un tema, lo estrujara hasta sacarle el máximo partido y luego se dedicara a otra cosa… Así, en el comienzo de su carrera, se dedicó por completo al paisaje urbano; a mediados de los ochenta comenzó a hacer retratos de familias e individuos en blanco y negro; a principios de 2000, la vida en los museos (mi favorita) y por último, por los paisajes selváticos.
El motivo por el que lo traigo yo a iNONI es por dos de sus especialidades: el paisaje urbano, y la vida en museos, que ha elevado a casi a obra maestra con dos elementos claves: la composición, y el tamaño.
Ya sabéis que me pasa a menudo. Estas crisis de pareja “Flickr y yo”, inevitables pero recurrentes. Esta vez va un poco más en serio, porque ya estoy muuuuuy cansada. Un resumen de este post es el que he puesto en Flickr en mi última (penúltima) foto y es el que ha generado debate.

Pongo la versión completa aquí:

En 2008 la cantante británica Adele sacó su primer disco, llamado 19. Me alucinó. Pasó, si no me equivoco, un poco desapercibido en nuestro país, pero entró a formar parte de mi lista de discos favoritos. Ahora que ha sacado 21, su segundo álbum, la oigo en todas partes. Me alegro mucho por ella, aunque no tanto por mí (esto de la masificación me gusta mucho menos, soy así de rarita).
El caso es que no se puede negar su inmenso talento, su voz potente, que a veces parece de Ella Fitzgerald, y luego saca una fuerza que te deja los pelos como escarpias.
Hoy quiero traeros el primer single de este disco, Rolling in the deep, que me tiene enamorada. Una percusión bestial, una voz que te deja sin palabras, llena de matices, en fin… que me gusta mucho la música y su video, que es una joyita de fotografía que seguro que os gusta también. Como siempre, el link a la canción en este enlace y dentro del post, la letra y el vídeo.
Más info: Su Web y Su Myspace
Escuchar Rolling in the deep
Todos tenemos alguna obsesión fotográfica: hay gente adicta al blanco y negro, a los retratos, a los paisajes…Lejos de ser un problema esto de repetir temática, yo creo que puede ser una oportunidad. Como siempre, las cosas que más nos gustan suelen ser también las que (por mera práctica) mejor se nos dan, por lo que el hecho de tener una “obsesión” puede dar lugar a un estilo propio que nos distinga de los demás fotógrafos.
He oído ya mil consejos sobre “cómo conseguir visitas en tu flickr o tener éxito como fotógrafo”. Casi todos te dicen que pongas tal o cual, o te centres en este tipo de fotografía que gusta más y dejes esta otra que gusta menos. Qué queréis que os diga: a la gente lo que le gusta son las fotos que dicen algo, y eso se transmite cuando una foto está hecha porque te gusta a tí, no a los demás. Hacer fotos no es genial porque les guste a los demás el resultado, sino porque el mero hecho de hacerlas nos hace más felices.
Volviendo al tema (que me lío): Os pasará como a mí, que muchos de mis fotógrafos favoritos son de temáticas fijas, pero no por ello dejan de ser buenos y, es más, ni siquiera me resultan repetitivos. Son tan buenos en lo que hacen, tienen tal estilo, que sería capaz de distinguirlos de otros 100 fotógrafos.

[Como siempre, pequeños míos, disculpas por la tardanza. Tener criaturas es lo que tiene!]
Hoy quería hablaros de algo que me ha pasado y que me ha hecho pensar un poco. No es más que una simple reflexión, así que como ya sabéis que estoy zumbada, no hagáis mucho caso, eh?
Viendo estos días la tragedia de Japón, era casi inevitable volver a revisar las fotos de cuando estuve allí (ya escribiré sobre el viaje un día de estos). El caso es que hice unas 3.000 fotos en apenas 15 días. Sí, efectivamente, disparaba a todo lo que se movía (es que cuando estás allí te planteas “¿volveré?”, así que te llevas contigo, dentro de una tarjeta, el país entero). Las vi de nuevo todas la semana pasada, una a una, y encontré fotografías buenas, otras muy buenas, algunas testimoniales y otras con más intención que resultados. Muchas habían sido revisadas, ajustadas en tamaño, balance de blancos o contrastes, pero otras estaban intactas…
Es curioso cómo las fotos no te dicen nada un día y de pronto, por las buenas y meses después, te parecen unos fotones del carajo. Y de este punto, mi reflexión: ¿qué hacemos con las fotos que hacemos en un viaje? ¿las guardamos todas? ¿las dejamos en “barbecho” hasta que confirmemos si valen algo o no?
Hoy me invento una nueva sección, sin periodicidad ni compromiso de publicación, en la que subiré (cuando se de la ocasión) alguna foto que me haya llamado especialmente la atención en el día.
Me estreno, en esta mañana de Loteríasquenomevanatocar, con una imagen que he visto en el periódico digital EL MUNDO.
Un fotón de esas que un día me encantaría encontrarme, aunque fuera por casualidad, en el visor de mi cámara, en la que se ve a un chino que se lanza al agua (helada, por las fechas) del lago Houhai. No hace falta decir por qué es un fotonazo, pero la verdad es que me encanta el reflejo, el agua que se levanta… en fin, una maravilla.
Está realizada por el foótgrafo Petar Kujundzic, para la agencia Reuters.



¿Qué decíais...?