Hace meses ví un par de capítulos de la serie True Blood, y luego la dejé abandonada. Y un amigo la rescató hace poco  y ¡bum! me volví adicta.

Avalada por Alan Ball (A dos metros bajo tierra) la serie cuenta la historia de una chica con poderes telépatas que es camarera en un bar en un pueblecito en Mississipi. Hasta ahí, nada de particular (más o menos). La novedad del argumento estriba en que en ese momento, los vampiros ya están “viviendo” como unos ciudadanos más, se les han reconocido sus derechos y conviven (no en paz, pero sí en una calma tensa) entre nosotros.

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La serie televisiva está llena de tópicos, pero es fresca y distinta, y de vez en cuando deja caer algún diálogo fantástico, de ésos a los que estamos acostumbrados en la serie de Ball. De no haberme gustado nunca los vampiros e incluso haberlos detestado, pasé a estar pegada (sin aparente justificación) a la tele y tardé una semana en verme una temporada completa. Tiene algo que no sé explicar. Supongo que se llama “entretenimiento”.

Llevada por el entusiasmo, decidí comprarme los libros en los que está basada la serie. Es una colección de la escritora Charlaine Harris (Mississippi, 1951), que lleva por título Southern Vampire Mysteries. El primero de ellos, Muerto hasta el anochecer, es el que nos ocupa.

A diferencia de la serie, la novela está contada en primera persona. La protagonista, Sookie Stackhouse, lleva una vida relativamente normal, y aunque la toman por  loca debido a su extraño carácter (normal, si la pobre mujer tiene que controlarse porque lee la mente a todo el mundo), ha conseguido vivir integrada y cómoda. Tiene un hermano, Jason, y vive con su abuela, después de que sus padres fallecieran en una riada.

Y en este contexto, llega al pueblo Bill Compton, un vampiro de más de 300 años que, tras la muerte de su último familiar vivo, hereda  su propiedad y decide integrarse en un mundo de humanos. De ahí en adelante, a parte de unos extraños asesinatos en el pueblo, se mezcla el amor, la amistad, y todos aquellos elementos básicos de la novela adolescente que tanto éxito han cosechado con novelas como las de la saga de Crepúsculo.

No puedo decir que sea una joya ni mucho menos. Es una novela entretenida, pero ni especialmente bien escrita, ni especialmente novedosa y menos aún habiendo visto la serie antes de leerla. Y esto último es el problema: si has visto la primera temporada de la serie, leerse el libro no tiene ningún encanto, porque es prácticamente leer el guión: apenas hay cosas distintas. Imagino que si sigo con los libros, me destriparé la serie (que se quedó intersantísima) y si me espero a ver la segunda temporada, volveré a repetir lo mismo un segundo después al leer.  Total, que no sé qué hacer.

Mi recomendación: elegid una cosa u otra, pero no copaginéis libro y serie; personalmente, y sin que sirva de precedente, en este caso me inclinaría por deciros que viérais la serie, y os dedicárais a leer cosas más interesantes (Charlaine, I’m so sorry…).

Muerto hasta el anochecer
ISBN: 978-84-9800-015-3
Editorial: La Factoría de Ideas
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